Emilio Carrión
Staff Engineer en Mercadona Tech, donde trabaja con sistemas distribuidos para la logística de 1.700 tiendas. Da charlas desde hace varios años sobre lo que eso enseña y sobre cómo cambia el oficio de programar.
Escribe en emiliocarrion.com y en YouTube (@emcarrio).
Session
Diseñamos sistemas asumiendo que la conectividad es un hecho. El año pasado, durante el apagón nacional, esa suposición se rompió. Algunas partes de nuestros sistemas aguantaron. Otras no. Y la diferencia entre unas y otras no fue suerte: fueron decisiones de arquitectura tomadas años antes, en frío, cuando nadie quería justificar el coste y no había forma de probar que valían la pena.
En esta charla cuento esas decisiones, con los trade-offs de negocio detrás de ellas, que permitieron que nuestros almacenes siguieran operando sin conexión a sistemas centrales durante horas. Con 1.700 tiendas, producto perecedero y logística que cuesta miles por minuto de parada.
Tres problemas concretos: el modo bunker (cómo un nodo opera solo), el split-brain (qué pasa cuando la realidad física y la base de datos central divergen durante horas, y quién gana) y la reconciliación (cómo resincronizar millones de transacciones oscuras sin pérdida de datos cuando el sistema vuelve a la vida, y los race conditions que tienes que haber diseñado antes de que ocurran).
Cada abstracción técnica de esta historia tiene una restricción de negocio detrás. La charla no separa las dos cosas.